Sí se puede: un menor de edad puede recibir una remesa en México, aunque casi nunca la cobra solo. La ley pide que lo acompañe y firme un adulto con patria potestad o tutela, y que el menor se identifique con documentos que existan a su nombre. Abajo tienes las rutas que funcionan, los papeles que te van a pedir en ventanilla y los errores que dejan el dinero atorado.
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Qué dice la ley sobre los menores y el dinero
En México la mayoría de edad se alcanza a los 18 años. Antes de esa edad, el Código Civil le reconoce a la persona capacidad de goce (puede ser dueña de bienes y dinero), pero no capacidad de ejercicio (no puede firmar contratos ni obligarse por sí misma). En la ventanilla del banco eso significa que el dinero puede ser del menor, pero el recibo lo firma su representante legal.
Ese representante suele ser la mamá, el papá o quien ejerza la patria potestad. Si los papás viven fuera del país, tendría que firmar un tutor designado, y ahí el trámite se complica: los establecimientos serios piden un documento que acredite la tutela. Decir que eres la abuela o el tío no alcanza.
Las casas de cambio, los bancos y los transmisores de dinero también tienen que cumplir las reglas antilavado, que los obligan a identificar por completo a quien recibe efectivo. Por eso un chavo de 14 años con la credencial de la escuela no pasa del mostrador.
Las tres formas reales de que llegue el dinero
Quien envía desde Estados Unidos tiene tres caminos, del más fácil al más complicado:
- Poner a un adulto de confianza como beneficiario. Es la opción más rápida y la que usan nueve de cada diez familias. El envío sale a nombre de la mamá, el papá o un familiar mayor de edad, y ese adulto administra el dinero para el menor sin trámites extra.
- Depósito directo a una cuenta bancaria del menor. Varios bancos abren cuentas desde los 15 años (algunos desde los 12) con firma del tutor. Si la cuenta acepta transferencias internacionales o depósitos desde plataformas como Remitly, Wise o Félix Pago, el dinero llega directo y nadie tiene que ir a ventanilla.
- Cobro en efectivo con el menor presente y el tutor firmando. Se puede hacer en Telecomm, Banco Azteca, BanCoppel o Intermex, pero cada sucursal decide. Muchos cajeros lo rechazan por política interna aunque la ley lo permita.
Mi recomendación: salvo que haya una razón legal de peso (una herencia, una pensión alimenticia, un juicio de por medio), pon al adulto como beneficiario y te ahorras el viacrucis.
Los documentos que te van a pedir
Si el envío va a ir a nombre del menor, lleva esto:
- Acta de nacimiento del menor, actualizada y legible.
- CURP del menor, impresa y reciente. La reforma publicada en el Diario Oficial el 16 de julio de 2025 perfila la CURP con datos biométricos como identificación oficial, así que tenla al día.
- Identificación con fotografía del menor: el pasaporte mexicano es lo mejor; si no lo tiene, una credencial escolar vigente con foto y sello.
- INE vigente del tutor y el documento que acredite el parentesco o la tutela.
- Clave de rastreo o folio del envío, nombre completo de quien manda y monto exacto.
Hay un detalle que tumba muchos cobros: el nombre tiene que coincidir letra por letra con el acta. Si quien envía omitió el segundo apellido o se le fue una tilde, no te pagan, y la corrección se hace desde el país de origen.
Cuentas bancarias para menores: la salida limpia
Una cuenta a nombre del menor resuelve el problema de raíz y de paso le enseña a manejar dinero. La CNBV clasifica las cuentas por niveles según cuánto pueden recibir al mes. Las de nivel bajo se abren casi sin requisitos, pero tienen tope de depósitos, así que checa el límite antes de pedir el envío.
Antes de abrirla, confirma con el banco:
- Que la cuenta acepte depósitos desde el extranjero o transferencias SPEI de terceros.
- El tope mensual de abonos, para que no rebote el envío.
- Si el menor recibe tarjeta de débito propia o la maneja sólo el tutor.
- Comisiones por manejo de cuenta y por retiro en cajero de otro banco.
Con la cuenta abierta, quien envía entra a una aplicación de remesas, captura la CLABE y manda el dinero. Sale más barato que el efectivo y cada movimiento queda registrado, lo que te sirve si algún día tienes que demostrar de dónde salió ese dinero.
Cuánto cuesta enviar en 2026
Según el Banco de México, el país recibió 64,745 millones de dólares en remesas en 2024, con un envío promedio cercano a los 390 dólares. En 2025 la cifra bajó por primera vez en más de una década.
Desde el 1 de enero de 2026 Estados Unidos cobra un impuesto del 1% sobre las remesas enviadas en efectivo, aprobado en la ley fiscal firmada en julio de 2025. Los envíos que salen de una cuenta bancaria o con tarjeta de débito emitida en Estados Unidos no pagan ese impuesto, así que mover el dinero por cuenta te cuesta menos que hacerlo en ventanilla.
Errores que dejan el dinero atorado
Estos tropiezos se repiten mucho y los puedes evitar desde ahora:
- Enviar a nombre del menor sin avisarle al tutor que tiene que ir con él y con papeles.
- Llevar sólo el acta de nacimiento, sin ninguna identificación con foto.
- Presentar la credencial escolar en un establecimiento que no la acepta.
- Rebasar el límite mensual de una cuenta de nivel básico y que el abono rebote.
- Perder la clave de rastreo: sin ella, reclamar es una odisea.
El menor puede ser dueño del dinero, pero necesita a un adulto que firme por él. Si el envío es ocasional, mándalo a nombre del adulto. Si es cada mes, abre la cuenta bancaria del menor y te olvidas de filas y papeles.
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Preguntas frecuentes
¿Mi hijo de 16 años puede ir solo a cobrar la remesa con su credencial de la escuela?
No. Aunque el dinero sea suyo, hasta los 18 años no tiene capacidad de ejercicio y no puede firmar el recibo de pago. Además, las reglas antilavado obligan al pagador a identificar plenamente a quien recibe efectivo, y una credencial escolar no basta por sí sola. Debe acompañarlo el padre, madre o tutor con INE vigente.
¿Qué hago si el nombre del beneficiario quedó mal escrito y no le quieren pagar?
La corrección se pide desde el país de origen: quien envió debe contactar a la remesadora con la clave de rastreo y solicitar el cambio. En la ventanilla mexicana no pueden modificar el nombre. Varias empresas permiten una corrección sin costo antes del primer intento de cobro; si el envío se cancela, el dinero regresa al remitente.
¿La abuela puede cobrar la remesa del nieto si los papás están en Estados Unidos?
Sólo si acredita la tutela con un documento formal, normalmente resolución judicial o designación legal. El acta de nacimiento prueba parentesco, pero no otorga patria potestad a los abuelos. La salida práctica es que el remitente ponga directamente a la abuela como beneficiaria adulta del envío: cobra con su INE vigente y no tiene que probar nada sobre el menor.
¿Cobran comisión extra por mandar la remesa a nombre de un menor?
No existe una tarifa distinta por edad. La comisión depende del monto, del método de pago y sobre todo del tipo de cambio que aplique cada empresa, no de quién recibe. Lo caro es el retraso: si el cobro se rechaza en ventanilla, cada reenvío o corrección puede generar un cargo nuevo. Compara el tipo de cambio, no sólo la comisión.
Publicado por Créditos Latam · Última revisión: 25 de octubre de 2026
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